domingo, 15 de enero de 2012

ASÍ, COMO AYER


     Parece que no cambian mucho las cosas políticamente en nuestro país. Esa impresión me da. Por ahí al lado, hacia el margen derecho, hay algún comentario sobre temas políticos cercanos, de nuestra región, comunidad, ciudad ó barrio, de hace ya un tiempo y la verdad que no existen demasiadas variaciones si nos atenemos a esos dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho... años atrás, con hoy día. Podría volver a cualquiera de esas opiniones de entonces y seguirían en pleno vigor, estarían de rabiosa
 actualidad, es más algún párrafo de su contenido, lo veríamos confirmado y hasta sellado.

La política tiene eso, modos y maneras difíciles de cambiar. Así, como dije ayer... los mismos perros, perdón, personas, con distintos collares, perdón, ropajes.

Amores y mimitos de ayer se vuelven desafectos y enemistades hoy, simplemente por conseguir el ansiado y valorado poder.

Y la gente de la calle, estresada, apurada y atormentada por la realidad cotidiana que padecemos.

¡Que vida más perra..., perdón, quiero decir, triste!...

2 comentarios:

Anónimo dijo...

...Y la gente de la calle en un trágala constante viendo indecencias mil, y sobre todo la habilidad que tienen en hacernos creer que somos culpables de lo que pasa y que ahora, pòr malos, tenemos que cumplir la penitencia. ¡ y aquí no pasa nada !.

Armando Sáinz dijo...

Sí, es como si vivieran en una nube, ajenos a la realidad y haciendo de su capa un sayo, como suele decirse. En su momento, se llenan la boca de auténtica verborrea para después callar ó jurar por lo más sagrado aquéllo de "donde dije digo quise decir Diego..." ¡y tan panchos los tíos!.