miércoles, 19 de diciembre de 2012

DESPEDIDA

Ya se fue la luz,
en el mar se hundió.
Estaba de mí,
tan cerca contigo.
Adiós, amor.
Me dijo: soy la esperanza
y le abrí mi corazón,
y el fuego que había dentro
en la noche se perdió.
Esta soledad merezco
y merezco este dolor,
porque a cambio de palabras
nunca se abre el corazón.
Adiós, amor,
 despierta del sueño...

(Carlos Cano, In memorian)

jueves, 6 de diciembre de 2012

SUBE A NACER CONMIGO


Sube a nacer conmigo, hermano.
Dame la mano desde la profunda
zona de tu dolor diseminado.
No volverás del fondo de las rocas.
No volverás del tiempo subterráneo.
No volverá tu voz endurecida.
No volverán tus ojos taladrados.

  Mírame desde el fondo de la tierra,

labrador, tejedor, pastor callado;

domador de guanacos tutelares;
albañil del andamio desafiado;
aguador de las lágrimas andinas;
joyero de los dedos machacados;
agricultor temblando en la semilla;
alfarero en tu greda derramado;
traed a la copa de esta nueva vida
vuestros viejos dolores enterrados.
Mostradme vuestra sangre y vuestro surco,
decidme: aquí fui castigado,
porque la joya no brilló o la tierra
no entregó a tiempo la piedra o el grano;
señaladme la piedra en que caísteis
y la madera en que os crucificaron,
encendedme los viejos pedernales,
las viejas lámparas, los látigos pegados
  a través de los siglos en las llagas
y las hachas de brillo, así ensangrentado.
Yo vengo a hablar por vuestra boca muerta.
A través de la tierra juntad todos
los silenciosos labios derramados
y desde el fondo habladme toda esta larga noche
como si yo estuviera con vosotros anclado,
contadme todo, cadena a cadena,
eslabón a eslabón, y paso a paso,
afilad los cuchillos que guardasteis,
ponedlos en mi pecho y en mi mano,
como un río de rayos amarillos,
como un río de tigres enterrados,
y dejadme llorar, horas, días, años,
edades ciegas, siglos estelares.
Dadme el silencio, el agua, la esperanza.
Dadme la lucha, el hierro, los volcanes.
Apegadme los cuerpos como imanes.
Acudid a mis venas y a mi boca.
Hablad por mis palabras y mi sangre.

(Pablo Neruda)


domingo, 2 de diciembre de 2012

SÉ LO QUE SIENTO

Pájaros que voláis alto, ¿sabéis cómo me siento? 
Sol en el cielo, ¿sabes cómo me siento? 
Brisa a la deriva, ¿sabes cómo me siento? 

Es un nuevo amanecer, 
es un nuevo día, 
es una nueva vida para mí 
y me siento bien. 

Peces en el mar, ¿sabéis cómo me siento? 
Río que corre libre, ¿sabes cómo me siento? 
Flor en el árbol, ¿sabes cómo me siento? 

Libélula bajo el sol ¿sabes lo que quiero decir?
¿lo sabes verdad?
todas las mariposas se divierten,
 ¿sabes lo que quiero decir? 
Dormir en paz cuando el día ha terminado 
¡eso es lo que quiero decir! 

Y este viejo mundo es un mundo nuevo 
y un mundo audaz para mí. 

Estrellas cuando brilláis, ¿sabéis cómo me siento? 
Aroma de pino ¿sabes cómo me siento? 
Oh, sí, la libertad es mía y sé lo que siento.
(Nina Simone)

domingo, 25 de noviembre de 2012

LAS ELECCIONES DE LOS ANIMALES

El león falleció, triste desgracia.
Y fueron con la más pura democracia
a elegir nuevo rey los animales.

Propagandas hubo electorales;
prometieron y prometieron los oradores
y... aquí tienen algunos electores:

Aunque parézcales a ustedes bobo,
las ovejas votaron al lobo.

Como son de buenos corazones,
al gato votaron los ratones.

A pesar de su fama de ladinas,
por la zorra votaron las gallinas.

La paloma inocente,
inocentemente votó a la serpiente.

Las moscas, nada hurañas,
querían que reinasen las arañas.

El sapo ansía y la rana sueña
con el feliz reinado de la cigüeña.

Como un gusano gordo,
a votar se encamina el topo.

El topo no se quejó,
pero su voto dió a la comadreja.

Los peces, que sucumben por la boca,
eligieron gustosos a la foca.

El caballo y el perro, no les asombre,
votaron por el hombre.

Y con dolor profundo
por no poder ir al trote,
arrastrábase un asno moribundo
a dar su voto al zopilote.

Querido lector que incongruencias nota,
dígame... ¿no hace lo mismo cuando vota?.

(Anónimo, fuente: Youtube)