domingo, 15 de enero de 2012

ASÍ, COMO AYER


     Parece que no cambian mucho las cosas políticamente en nuestro país. Esa impresión me da. Por ahí al lado, hacia el margen derecho, hay algún comentario sobre temas políticos cercanos, de nuestra región, comunidad, ciudad ó barrio, de hace ya un tiempo y la verdad que no existen demasiadas variaciones si nos atenemos a esos dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho... años atrás, con hoy día. Podría volver a cualquiera de esas opiniones de entonces y seguirían en pleno vigor, estarían de rabiosa
 actualidad, es más algún párrafo de su contenido, lo veríamos confirmado y hasta sellado.

La política tiene eso, modos y maneras difíciles de cambiar. Así, como dije ayer... los mismos perros, perdón, personas, con distintos collares, perdón, ropajes.

Amores y mimitos de ayer se vuelven desafectos y enemistades hoy, simplemente por conseguir el ansiado y valorado poder.

Y la gente de la calle, estresada, apurada y atormentada por la realidad cotidiana que padecemos.

¡Que vida más perra..., perdón, quiero decir, triste!...

domingo, 8 de enero de 2012

LA CASA DEL SOL NACIENTE

Y en 1964, The Animals, con LA CASA DEL SOL NACIENTE.
¡qué jóvenes eran... y qué jóvenes éramos!...

HAY UNA CASA EN NUEVA ORLEANS,
LA LLAMAN LA CASA DEL SOL NACIENTE.
HA SIDO LA RUINA DE MUCHOS CHICOS POBRES
¡POR DIOS, SÉ QUE HE SIDO UNO DE ELLOS!
MI MADRE ERA COSTURERA,
ELLA ME COSÍA MIS NUEVOS BLUE JEANS.
MI PADRE ERA UN JUGADOR
AQUÍ EN NUEVA ORLEANS.
AHORA, LO ÚNICO QUE UN JUGADOR NECESITA
ES UNA MALETA Y UN TRIUNFO
Y EL ÚNICO MOMENTO EN EL QUE ESTÁ SATISFECHO
ES CUANDO ESTÁ BORRACHO.
¡OH, MADRE!, DÍ A TUS CHICOS
QUE NO HAGAN LO QUE YO HE HECHO:
GASTAR VUESTRAS VIDAS EN EL PECADO Y EN LA MISERIA
EN LA CASA DEL SOL NACIENTE.
TENGO UN PIE EN EL ANDÉN
Y OTRO LO TENGO EN EL TREN
PORQUE VOY DE VUELTA A NUEVA ORLEANS
PARA PONERME LA BOLA CON LA CADENA.
BIEN, HAY UNA CASA EN NUEVA ORLEANS,
LA LLAMAN DEL SOL NACIENTE.
HA SIDO LA RUINA DE MUCHOS POBRES CHICOS,
¡POR DIOS, SÉ QUE HE SIDO UNO DE ELLOS!.

http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=0sB3Fjw3Uvc

¿FELIZ NAVIDAD?

Feliz Navidad la que hace que nos acordemos de ilusiones de nuestra infancia; le recuerda al abuelo las alegrías de su juventud y transporta al viajero a su chimenea y a su dulce hogar... (Charles Dickens).

Pero todo se trunca cuando olvidamos vivencias pasadas; el abuelo entra en la soledad que trae los años y el viajero toma un tren sin hogar ni rumbo conocidos.











jueves, 15 de diciembre de 2011

A MI CANARIO NARIO LE GUSTA EL BLUES

                     Y lo digo de forma literal. Cuando fundamentalmente sábados y domingos por la tarde, con el sol todavía penetrando por la ventana de mi pequeña Sala de Estar con todo su esplendor y fuerza, esa fuerza tan rara para ser un “sol de diciembre”, y uno inicia su tiempo de ocio tratando de jugar a ser escritor y comienza a emborronar páginas del Word y escucha temas musicales de sus grupos favoritos, me encuentro ante la pantalla del ordenador sólo en compañía de mi amigo Nario.

         Nario es un pequeño canario de primer año, de plumaje amarillo naranja, de puntiagudo pico y alegre trino. Espabilado como él sólo. Atento a todo aquello que puede producirse a su alrededor. E inquieto. Pienso que al verme sentar delante de la pantalla intuye que algo va a ocurrir seguido. Y no se equivoca. Pronto hago una primera selección musical, algún tema... de blues, ¡cómo no!.

        Y comienzan a escucharse las primeras notas de la canción... y los primeros trinos de mi compañero. Hago una prueba inicial. Subo el volumen y Nario hace lo propio, alza su tono. Rebajo volumen... y él baja el suyo... “Será cosa de ir probando”... pienso. Cojo y detengo la reproducción... y Nario hace lo propio, calla. Espero unos segundos. Y él espera igualmente... silencioso. Reinicio, “et voila”, él comienza nuevamente sus trinos bluesianos. “Será cuestión de seguir con las probatinas”, me digo. Cambio radicalmente de tipo de música. Busco algo melódico, español, con ritmo igualmente. Tal vez Malú... Luz Casal... Y vuelvo a iniciar la reproducción... Nario mantiene su silencio. Subo el volumen... Nada, él no dice ni pío (nunca mejor empleada la frase). ¿Será posible?. Cambio de música, no sé, tangos, flamenco, salsa, zarzuela... Nada, silencio total... Me quedo mirándolo. Y él me mira a mí con esa mirada con la que miran los pájaros. De reojo, con desconfianza y extrañeza. Como si se estuviera preguntando “pero este tío, ¿qué me pone ahora?. Se habrá confundido o se le habrá suelto la pinza”... Porque vuelvo a buscar algo de blues... y selecciono, por ejemplo, a la Roomful of Blues, o a la Mojo Blues. Comienzo la reproducción y... ahí está Nario, con renovados bríos, iniciando otra vez su particular concierto al son de la música azul. Sí, sí..., decididamente a mi canario Nario le gusta el blues...

        No sé, tal vez a partir de ahora, tendré que contar con él y consultarle las descargas que más nos pudieran interesar, compartir juntos las novedades de los amigos del youtube o ponernos de acuerdo en la selección de nuestros grupos preferidos. En fin, que tendré que tener mucho cuidado con lo que voy “pinchando”, no sea que vaya a dudar de mi buen gusto musical. ¡Ah! y eso que, de momento, Nario no domina el inglés. Porque si así fuese sería, ya, la pera...

        Pero bueno, uno no pierde la esperanza...